Cuento

Los rincones más famosos de Nürburgring y sus historias

El circuito de Nürburgring no es solo una pista de carreras. Es una leyenda. Kilómetro tras kilómetro lleno de drama, mito y rincones muy especiales. Muchas curvas tienen sus propios nombres, y cada una cuenta su propia historia.

Nürburgring: donde nacen las leyendas y los héroes fracasan

En lo profundo de los bosques del Eifel se encuentra un lugar donde los sueños de los deportes de motor se hacen realidad o terminan para siempre.
El circuito de Nürburgring es más que una pista de carreras: es una prueba, un mito, una leyenda.
Desde 1927, Nordschleife ha exigido todo a quienes se enfrentan a ella: coraje, habilidad y respeto. Aquí se castigan todos los errores y nacen héroes.
Acompáñanos en un viaje a las curvas más famosas y a los momentos inolvidables de este «Infierno Verde» único.

Carrusel — La curva de pasos de las leyendas

Si conoces el circuito de Nürburgring, también conoces el carrusel. Esta empinada curva de hormigón tiene un estatus de culto. Debe su nombre al piloto de carreras Rudolf Caracciola, quien en la década de 1930 usó como abreviatura la palabra «canaleta de hormigón», que en aquel entonces todavía estaba llena de baches, una maniobra arriesgada pero ingeniosa que pronto encontró imitadores. Hoy en día, incluso los coches GT3 modernos rugen por aquí, y siempre es un espectáculo.

Mía: La trampa traicionera

Casi no hay otro lugar en el que Nürburgring se haya ganado más respeto que aquí. La curva minera tiene su triste fama no solo por el grave accidente que sufrió Niki Lauda en 1976. El estrecho giro a la derecha tras una rápida pasada sorprende a muchos que se muestran demasiado optimistas con respecto al gas. ¿El nombre? Un recordatorio de la época en la que realmente se minaba aquí.

Aeródromo: el momento del despegue

«Aeródromo» suena dramático, y lo es. Su nombre proviene de un pequeño aeródromo de la década de 1920, pero hoy en día los coches despegan con facilidad debido a una protuberancia poco visible. Si no aterrizas limpio aquí, te encontrarás rápidamente fuera de la pista. Un clásico para fotos espectaculares y latidos nerviosos.

Fuchsröhre — Vollgas und Nerven aus Stahl

La trompa de zorro no es para tímidos. Una pendiente pronunciada y una velocidad brutal requieren una concentración total. El nombre proviene de los zorros que alguna vez deambulaban por las tuberías subterráneas de aquí. Hoy en día, es más probable que los coches de carreras deambulen por aquí, a un ritmo que apenas perdona los errores.

Adenauer Forst — El Stolperstein

Muchos ya han calculado mal en este sentido: el cambio brusco de línea a menudo obliga incluso a los conductores experimentados a hacer correcciones tardías. Especialmente en los viajes turísticos más populares, el bosque de Adenau tiene muchas curvas o atajos indeseados, para deleite de los espectadores que se encuentran a un lado de la ruta.

Brünnchen — Donde los fans esperan

El oso está golpeando el pozo. Los fanáticos están parados juntos aquí con barbacoas, cervezas y buenos licores. El nombre proviene de una pequeña fuente cercana, pero hoy en día se centra menos en el agua y más en la acción. Quien salga volando a la arena de aquí puede estar seguro de que los espectadores lo celebrarán con aplausos y estruendo.

Swallowtail: se acerca la recta final

Justo antes del final, la cola de golondrina espera, un pasaje rápido con una chicana apretada. El nombre se remonta a la forma de la calle, que recordaba a una cola de golondrina. Le sigue el «Pequeño carrusel», una copia en miniatura del hermano mayor, pero no por ello menos traicionera.

Nürburgring: La leyenda del infierno verde

Cuando piensas en pistas de carreras legendarias, te viene a la mente un nombre: Nürburgring.
El «Infierno Verde», como lo llamó una vez Jackie Stewart, es mucho más que asfalto y barandillas. Es un mito, un desafío y un hogar para todos aquellos que llevan la velocidad en la sangre.

El sueño de tener un anillo: cómo empezó todo

El automovilismo tuvo un auge a principios de la década de 1920, pero Alemania carecía de una pista de carreras permanente. Correr en la vía pública era peligroso e impredecible.
¿La respuesta? Un proyecto ambicioso en medio de la salvaje región de Eifel.

En 1927, se inauguró el circuito de Nürburgring: una enorme ruta de 28,265 kilómetros, dividida en Nordschleife y Südschleife. El primer fin de semana ya era evidente que el trigo está separado de la paja.

Nordschleife — El corazón de la leyenda

El Nordschleife, en particular, se ha convertido en un icono. 20.832 kilómetros, 73 curvas y hasta 300 metros de desnivel, un desafío que lleva incluso a los pilotos de carreras más experimentados al límite. Picos ciegos, acoso brutal, condiciones meteorológicas cambiantes: cada ronda es como un juego de navajas.
Jackie Stewart le puso el nombre a la canción, que todavía hoy te pone la piel de gallina: «Green Hell».

El cambio: de la pista Südschleife a la moderna pista de Grand Prix

Mientras que la Nordschleife consolidó su legendaria reputación, la Südschleife perdió importancia.

En la década de 1970, el circuito de Nürburgring se consideraba demasiado peligroso para la Fórmula 1 moderna, especialmente después del grave incendio de Niki Lauda en 1976. La respuesta fue la construcción de una nueva instalación segura: la pista del Gran Premio se inauguró en 1984.
Más corto, más claro y más moderno, pero el espíritu de Nürburgring permaneció inquebrantable. Y el Nordschleife superó la prueba, como la prueba definitiva para pilotos y máquinas.

Momentos para la eternidad
  • El «infierno verde» de Jackie Stewart (1968)
       
    Con una muñeca rota y bajo una lluvia torrencial, Stewart ganó y creó un sinónimo para el circuito de Nürburgring, que todavía existe en la actualidad.
  • El accidente de incendio de Niki Lauda (1976)
       
    Un drama que sacudió el mundo del automovilismo y marcó el comienzo de una de las mejores historias de regreso de todos los tiempos.
  • La ronda récord de Stefan Bellof (1983)
       
    6:11.13 minutos: un tiempo mágico que se mantuvo sin igual durante décadas.
  • La racha récord de Timo Bernhard (2018)
       
    Bernhard batió todos los récords con el Porsche 919 Hybrid Evo: 5:19,55 minutos, una vuelta que todavía hoy se considera increíblemente rápida.
El circuito de Nürburgring en la actualidad: una leyenda que vive

Hoy en día, el circuito de Nürburgring es más que una pista de carreras. Es un lugar de peregrinación para los fanáticos de los deportes de motor, un campo de pruebas para los fabricantes y un parque de aventuras para los conductores turísticos.

Cualquiera que haya estado alguna vez en Nordschleife sabe que no se trata solo de velocidad. Se trata del corazón.

Y este mito seguirá fascinando a muchas generaciones venideras.